Con estos calores que hemos sufrido recientemente y los que están viniendo, se hace inevitable pensar en piscinas, playas o cualquier otro recinto público donde podernos quitar la ropa y darnos un chapuzón en aguas bien fresquitas. Pero la llegada de todos estos eventos, viene siempre acompañada de la temida y tan sacrificada “operación Bikini” … alguno que yo me se, la llama “operación mondongo”, cosa que me parece bien, porque cada uno llama a sus michelines [llantitas] como quiere.
Empezamos a hacer deporte, a vigilar la alimentación, a privarnos de ciertos manjares gastronómicos que nuestra cultura mediterránea tiene y no hablemos de la dieta americana, adiós hamburguesas, pizzas, comida basura... Vigilamos las calorías, intentamos hacer dietas disociadas (proteínas por un lado, hidratos de carbono por otro) o dietas milagro: que si la dieta del melón, la de la alcachofa, sandía, el sirope de Arce, la de la naranja... la dieta del cucurucho, en fin, todo tipo de milagros de última hora, como si hubiera un poder magnificente que nos eliminara la grasa de golpe y porrazo. ¡¡MENTIRA!! no la hay, ni existe ni existirá nunca, aquí lo único que vale es ser constante y llevar una alimentación sana y si no la llevas como Dios manda, volverás a recuperar los michelines, las lorzas, los mondongos, el flotador y aún encima crecerá más debido al tan famoso efecto rebote.
Ejercicio... eso que nos duele tanto, pero que nos sienta tan bien. Salir a correr a la puesta del sol, porque si lo haces antes, tendríamos que llamarlo suicidio (la calor te consume cuando sales a correr a las seis de la tarde) es uno de los deportes más corrientes en estas fechas, eso y el ir en bici, pero no a lo “paseando a Miss Daisy” sino ir a buen ritmo dándole al pedal. Si ya lo decía la película... “Las bicicletas son para el verano” (que recomiendo sí o sí). Tengo una amiga, que cada vez que sale a hacer deporte, viene con alguna rotura, algún percance o algo malo que contar... en conclusión, que el deporte no puede traer nada bueno (eso al menos, es lo que dice ella).
Y todo esto ¿para qué? … para enseñar palmito en la playa, mostrar tipazo cuando nos pongamos el bañador... 3 meses de piscina/playa en los que podernos lucir. Pero... ¿Realmente merece la pena tanto sacrificio?
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